Sobre los hábitos del miedo
Por Gabriela Schuhmacher
Acerca de Charla de pájaros de Pablo Aranda.
Ediciones A Capela,
Villa los Aromos, 2021. Libro digital, EPUB.
Charla de pájaros es el primer libro del santafesino
Pablo Aranda. Su diseño responde a un corpus de escritura en prosa poética
conversacional, acompañada de imágenes realizadas por el dibujante Gustavo
Varas.
Un pre-texto inicial explica que no es menor la elección de una tipográfica
accesible para personas con dislexia. Luego, se lee un epígrafe de la novelista
alemana Christa Wolf: “En mis entrañas había un animal que me devoraba y
zarandeaba, y más tarde descubrí su nombre: pánico”; así el autor nos presenta
el miedo: ese Otro que nos habita.
El título nos hace pensar en la dinámica de un canto entre pájaros, en
la fluidez de una charla entre dos viejos conocidos. Las voces llegan al lector
sin presentación, dando cuenta de una conversación iniciada tiempo atrás. Las
mismas avanzan y retroceden enlazando indicios de las resonancias y del
silencio de una demarcación especular que divide el sentido de las cosas. En
consecuencia, las preguntas se sostienen: ¿quiénes hablan?, ¿acerca de qué
hablan?
Desde el comienzo, el autor manifiesta y esclarece un modo de decir: “La
transmigración de las almas. La acción de los muertos. Muertos”. Así, cada
punto seguido indica el cambio de voz y refuerza un yo poético desdoblado que
arrastra el peso de una conciencia inmortal entre plumas, pequeñas ventanas
enrejadas y fases lunares; hábitat para una palabra que tira el hilo que cose y
descose la vida al propio cuerpo.
El desarrollo describe un borde en constante definición y
enfrentamiento, entre provocaciones e inercias que se indagan y se picotean:
“¿No se quiere dónde? ¿Acá o allá? Pará, pará, pará”.
Charla de pájaros, a través de un articulado elíptico,
explora un lúcido e ingenioso entramado que gira alrededor de un nudo
insondable: la metamorfosis individual y los cambios que trascienden lo
superficial. Por esta razón, los vocablos al liberarse de su significado,
pierden sus contornos, se fusionan, pero también adquieren identidad propia;
emergen a la luz: “Genuflexo”, “Borges Pica-nuca”, “Montóndeescombros”,
“ManoFría”, como representaciones de un mundo que se da a conocer desde una
particularísima creación.
A medida que la composición se construye, se multiplican las expresiones
coloquiales de pensamientos en contraposición con escenas circunscriptas a un
misterio que emite una advertencia: ignoramos de qué miedo venimos, a qué miedo
vamos. Entonces, una reminiscencia atraviesa lo “Polvoriento, desintegrado,
molido, machacado” y la cadena auditiva de sonidos experimenta cruces y
sintonías: “no se quiere ver. Hiere ver”. A pesar de ello, se revela el hábito
de acercarse a la orilla para mojar el pico, una y otra vez; allí donde “La
luna percudida queda en recuerdo”, donde se pierde de vista el vuelo.
Finalmente, tras la última página, nos queda la posibilidad de imaginar
la continuidad del soplo vital puesto en juego en cada palabra pronunciada; los
pájaros no olvidan el instinto de buscar nuevas ramas para anidar. Pablo Aranda
concede junto al abismo del lenguaje, la evidencia de una trayectoria que
comienza.
Pablo Aranda (Santa Fe, Argentina, 1986). Profesor
y Licenciado en Letras. Colaboró con artículos, reseñas y ensayos para diversos
medios. Varios de sus trabajos se pueden encontrar en la web. Publicó Diccionario
de palabras y frases de la costa santafesina (Ediciones A capela, 2020).
Publicado en Sólo Tempestad, 2021
(Buenos Aires)

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