#Esternón 4: "El trazado de un mapa emocional" sobre Golpe de frío de Gabriela Schuhmacher

El trazado de un mapa emocional

Por Pablo Aranda


Sobre Golpe de frío de Gabriela Schuhmacher

Ediciones UNL, Santa Fe, 2021.


“En la sombra…” así empieza, en un gesto de apertura y des/marque, el cuarto libro de la poeta santafesina Gabriela Schuhmacher. ¿Poesía narrativa? ¿Escenas de una vida familiar? ¿Diorama de la costa? La serie de poemas que componen Golpe de frío está habitada por un “remoto estupor”, al decir de Pavese, que la recorre, y la constituye, como un fantasma: la temprana muerte del primo. 

 “mi primo es un caballo de cuero blanco 

 se mueve inquieto, el rostro perdido”

A partir de este hecho, punto focal de la construcción poética, la autora va realizando el trazado de una cartografía emocional que se des-prende del acto de establecer contacto, de manera prematura, con la experiencia de la muerte y lo que ella misma implica, es decir, “cómo ciertas pérdidas / transforman lo que queda”. El sujeto que nombra realiza una búsqueda e intenta ubicar lo poético entre un particularísimo cuadro de la costa y el dolor universal y sobre esa tensión, o por eso mismo, trabaja en la construcción de un tono que se acerca y se aleja constantemente. 

Salvo por un dato consignado en uno de los poemas, el año 1978, el libro se despliega sin una cronología ni una voz estable sobre la historia. El yo poético se desmarca en un movimiento recurrente: “nos presentíamos / en la oscuridad” señala en un nosotros inclusivo, o focaliza en primera persona al decir “aislada de la noche en la noche” y se proyecta en tercera persona al nombrar(¿se?) a “la futura mujer”. Se presenta de esta manera, en escena lo que podríamos nombrar como la devoración del yo biográfico por parte del yo lírico. Devorar es, también, hacer propio. Al yo lírico nada le es ajeno y nada queda igual en su paso. Por otro lado, en lo que se refiere al espacio que se habita, sí se establecen coordenadas territoriales claras y que se pueden seguir a través de la vegetación del lugar. Por la forma de pintar la aldea que utiliza la poeta sabemos que estamos en la costa santafesina y nos encontramos con cipreses, eucaliptos, aguaribay, gladiolos, arena, río, etc. 

“LA QUINTA DE TRANQUERA PINTADA


tuvo un cerco de cipreses

que prendió tras los años

y el buen riego.

Osvaldo y otros amigos

de la ciudad no sabían

del contacto con la tierra.

Sentados a la sombra

del aguaribay,

quitaban los plantines

de sus bolsas negras.

Las mujeres practicábamos

técnicas de germinación

desafiando la advertencia:

no pongan paltas, se van a helar.

Las hicimos venir en latas

y las traspasamos al suelo

atadas a tutores.

Algunas se adaptaron.

En 1978, la vida

se sostenía con esfuerzo,

entre la ley natural y el deseo

de tener lo que no se puede tener”

Algunos poemas, como el replicado más arriba, no se diferencian de su paratexto título y arrancan, desde ahí, una especie de encabalgamiento. Otro rasgo llamativo es cómo se invierte el orden de las dedicatorias,  para poner en primer plano el poema y luego su pre-texto. En esa inversión el lector va directamente al poema sin detenciones previas. En este mismo sentido, el poemario está acompañado por una sección denominada “Referencias”, en donde se registran algunos poemas que componen el libro separado por una barra y del otro lado, a modo de pasaje, poemas de Cesare Pavese del libro Trabajar cansa como un intento, de la autora, de dejar una inscripción de lo que lee en su propia escritura. 

Por último, en el libro hay ideas que se reiteran, una de ellas es la construcción de la casa: planos, cimientos, emplazamientos para “hacerse la casa”. La expresión popular que aparece en el título, insiste en otras: “me habló de golpe”, “intuye el golpe frío”, “de crecer de golpe” y el poema homónimo que revisa otra/la muerte y otra/la vida en su “breve estupor”. Schuhmacher asume el estupor que habita y habilita su escritura poética: arrojada a la vida de golpe y con la insistencia del pasado. La fuerza de esta isotopía genera un cono de sombra desde el cual el yo poético busca desligarse: “Diferenciarse en la oscuridad / es el trabajo de una vida”.


Gabriela Schuhmacher (Santa Fe, Argentina, 1970). Publicó los libros de poesía: Cantos del norte (Editorial de l'aire, Santa Fe, 2016), Puros e Impuros/Extensos Óleos (Ediciones del Dock, Buenos Aires, 2018), Ahogada en otro Tíber (Editorial Ciudad Gótica, Rosario, 2018) y Golpe de frío (Ediciones UNL, Santa Fe, 2021). Becaria en letras del FNA (2017). Sus poemas y reseñas pueden encontrarse en diferentes revistas digitales y blogs. Estudió Artes Visuales y es gestora cultural universitaria. 


Publicado en El Coloquio de los Perros, 2021 (España)

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